Nada, la nada en si misma. Solemos tener esos momentos en los que la nada misma se apodera de todo nuestro actuar. La nada que es tan sencillamente nada, por momentos consigue que estemos a su disposición.
Sin desearla en algún momento ella se presenta. Y seguramente cuando menos la necesitamos. La nada, tiene esa poderosa virtud de aparecer en nuestras vidas en los momentos menos oportunos. En los momentos que conseguimos plantearnos esas metas que tanto deseamos, aparece la nada, con todas sus ganas. Tenemos la capacidad de ver todo lo que tenemos que hacer y queremos hacer. Pero algo que no podemos controlar, la nada misma, se apodera de nosotros dejándonos sin ganas de nada. Comenzamos a desesperarnos cuando no hacemos nada por nada. Solo luego de que la nada a conseguido su objetivo, perturbarnos e interceder en nuestro camino, recién hay es cuando se retira. Pero ya es tarde como para encarar el camino que perseguíamos.
Hay nada, nada… por que existís? Por que te cruzas en nuestro camino? Estoy seguro que las respuestas son obvias. Existe por que es nada, y se cruza en nuestro camino para nada.
Solo con los años, me han contado, se consigue dominarla, y hacer que ella se presente solo cuando nosotros se lo permitimos. Es en ese momento que se presenta para nada.
La verdad que la nada en si misma no es nada. Pero en nuestras vidas es algo más que nada y seguramente nos tocara lidiar en contra de su voluntas. No es por nada pero Son Rachas.
sábado, 1 de septiembre de 2007
Nada...
martes, 31 de julio de 2007
Para que más...?
Confusiones, que son? La verdad que es difícil dar en lo cierto. Han pasado ya 21 años
de mi vida, y no consigo explicarme, que son las confusiones?, para que existen? Cual es su fin? La verdad es que no hallo la respuesta. Confusiones, siempre presentes en nuestras vidas. Tienen la gran capacidad de complicarnos la vida. El hacernos dudar de las cosas por mas seguros que estemos. Tienen la gran capacidad de aparecer cuando menos las necesitamos. Podemos pasar años planeando algo, pero si a la hora de hacerlos se nos cruza una de estas cosas llamadas confusión, te la debo. Tienen la asombrosa virtud dejarte sin respuestas. La capacidad de complicar una situación que ya teníamos resuelta.
Tampoco hay que ser necio, gracias a las confusiones que se nos suelen presentar, muchas veces pensamos más las cosas y les podemos dar una solución más certera. Pero en lo particular, rara vez me sirven para esto.
Que son las confusiones? Para que están? La verdad no lo entiendo. Pero ya estoy casi convencido, que sin ellas las cosas no tendrían ese sabor de haber optado por lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto.
La verdad que las confusiones son el desencadenante de situaciones, al final de las cuales nos encontremos convencidos de que Son Rachas.
jueves, 5 de abril de 2007
Cuando no coincides...?
Generalmente, la mente y el alma coinciden. Pero cuando no coinciden, estamos en serios problemas. A cual de las dos hacerle caso? Por cual decidirnos?
La verdad que cuando llegan esos momentos es muy difícil tomar una decisión, no hay una receta que nos indique como debemos resolver tamaño problema. No hay nadie con la capacidad de enseñarnos como actuar en esos momentos. La verdad que es una situación bastante compleja.
No sabemos de donde agarrarnos para tomar la decisión de seguir lo que el alma siente, o lo que la mente manda. Es un instante en el que tomamos decisiones muy importante, y bajo un alto porcentaje de dudas y total incerteza.

Cuantas veces nos paso, que la mente estaba muy feliz pero con el alma llorando. Aunque muchas otras veces sucede que nos encontramos con el alma muy feliz y la mente insatisfecha, molesta… Es en esos momentos en los que uno no sabe que es lo que prefiere. Esta en cada unos y en la particularidad de la situación, la decisión a tomar.
Muchas otras veces nos encontramos con la mente y el alma muy felices, o totalmente tristes. Lo único bueno de esta situación, es que al menos, la mente y el alma están juntas y no se nos hace tan difícil tomar alguna decisión.
A menudo, estamos seguros de tomar una decisión, claramente pensada y analizada, pero estamos con la total incerterza de cómo reaccionara el alma. A veces pensamos que el alma lo va a poder soportar, pero si no lo soporta… y es en ese momento en que todo aquello que habíamos pensado entra a tambalear. Cuanto mas tratamos de analizar la reacción del alma, mayor son las dudas a cerca de cómo reaccionara. Y puedo asegurar, o al menos en mi caso, el alma es una de las pocas cosas que puede hacer tambalear todo aquello que mi mente se canso de analizar, de buscar los pro y los contra. Pero siempre pienso, que me dolería mucho mas quedarme con la duda de cómo reaccionaria el alma, al no haber intentado lo que mi mente se cansó de analizar hasta el hartazgo.
Es por eso que siempre ando con el alma tambaleando, tratando de acomodarse a las decisiones que mi mente toma. Tratando de concordar con lo que ella piensa. A veces lo consigo y otras no. Por que a mi mente mal que mal la puedo inducir a que tomes decisiones en las cuales el alma se va a poder adaptar. En cambio, a mi alma no la puedo inducir en nada, lo que ella siente es algo que no voy a poder modificar nunca.
Es por eso que cuando se me plantean estas situaciones me siento muy incomodo, tratando de buscar una solución correcta. Pero quién mas que el tiempo me puede dar alguna respuesta acerca del tema. Es por eso que busco en todas las situaciones que mente y alma se encuentren en equilibrio, y si no lo consigo, Son Rachas.